«Con ventanas nuevas ahorrarás un 50 % en la factura.» Seguro que has leído frases así. Nosotros preferimos sacar la calculadora. Hemos tomado un piso muy típico de Alicante, construido en los años 70, y hemos calculado qué cambia de verdad al sustituir sus ventanas: euros, temperatura y ruido.
Aviso importante: esto es una simulación con valores técnicos de referencia, no la medición de una vivienda concreta. Te contamos todas las hipótesis para que puedas comprobarlas y adaptarlas a tu caso.
Con ventanas así, el conjunto marco más vidrio tiene una transmitancia (Uw) de unos 5,7 W/m²K. Traducido: cada metro cuadrado de ventana deja escapar calor casi como si fuera un agujero con una lámina delante. Y las correderas antiguas suman otro problema: las rendijas.
Para este piso planteamos ventanas de PVC multicámara con doble acristalamiento: vidrio bajo emisivo con control solar al exterior, cámara con gas argón y separador de borde cálido. En la fachada de la avenida, vidrio laminado acústico.
El resultado es una Uw de unos 1,3 W/m²K, cuatro veces menos que la ventana original. Además, cambiamos las correderas por practicables y oscilobatientes, que cierran a presión contra las juntas y casi eliminan las infiltraciones de aire.
¿Por qué control solar? Porque en Alicante el gasto fuerte no está solo en el invierno. Un vidrio simple deja pasar en torno al 85 % de la energía del sol; uno de control solar puede quedarse por debajo del 45 %. En verano, eso se nota en el aire acondicionado.
Sumando las pérdidas por el vidrio y el marco, las infiltraciones de aire y la ganancia solar en verano, nuestra estimación es esta:
Puede parecer poco comparado con lo que prometen algunos anuncios, y es justo lo que queremos que veas. Con bomba de calor, que es muy eficiente, el ahorro en euros se modera. Si tu casa se calienta con radiadores eléctricos o estufas de butano, el ahorro puede ser tres veces mayor, porque cada kWh de calor perdido cuesta bastante más.
Aquí está la diferencia que más se nota en el día a día. Imagina una noche de enero con 5 °C fuera y 20 °C en el salón:
Y como el cristal ya no baja del punto de rocío, se acaba también la condensación de las mañanas.
Una corredera antigua de aluminio con vidrio simple suele aislar unos 20-25 dB, sobre todo por las rendijas. Una ventana practicable con vidrio laminado acústico puede llegar a 36-40 dB.
Cada 10 dB de diferencia se perciben más o menos como reducir el ruido a la mitad. En la práctica, el tráfico de la avenida pasa de «molesto para ver la tele» a un rumor de fondo.
Si solo miras la factura, la amortización puede ir para largo. Pero el cambio de ventanas también trae confort térmico, menos ruido, adiós a la condensación y más seguridad. Además, puede revalorizar la vivienda y mejorar su certificado energético.
Recuerda que este tipo de obras puede acogerse a deducciones del IRPF por mejora de la eficiencia energética si se acredita con certificados energéticos antes y después. Consulta los requisitos vigentes antes de empezar.
Cada vivienda es distinta: orientación, planta, sistema de calefacción, hábitos. Si quieres saber qué números saldrían en tu caso, en Replus hacemos la visita técnica y te damos una estimación honesta, sin promesas de anuncio.